A. El pensamiento
Ficha 13 - ¿Cuál es el rol de la técnica en el desarrollo de los pueblos?
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En el sexto y último capítulo el Papa trata el tema de la estrecha relación que se desarrolla entre el desarrollo de los pueblos y el progreso tecnológico, deteniéndose antes sobre los principios generales para luego introducirse en el campo específico de la bioética (Ficha 14).
1. “El desarrollo de la persona se degrada cuando ésta pretende ser la única creadora de sí misma”, sin tener en cuenta que una persona no puede disponer de sí misma a placer ni ignorando que existe una relación basilar con sus semejantes. “De modo análogo, también el desarrollo de los pueblos se degrada cuando la humanidad piensa que puede recrearse utilizando los «prodigios» de la tecnología”: el ser humano no es creador de sí mediante sí mismo, ni mediante los demás, ni gracias a los medio que él inventa (n. 68).
2. La técnica es “la técnica es el aspecto objetivo del actuar humano, cuyo origen y razón de ser está en el elemento subjetivo: el hombre que trabaja. Por eso, la técnica nunca es sólo técnica. La técnica, por lo tanto, se inserta en el mandato de cultivar y custodiar la tierra (cf. Gn 2,15), que Dios ha confiado al hombre, y se orienta a reforzar esa alianza entre ser humano y medio ambiente que debe reflejar el amor creador de Dios” (n. 69).
3. El ser humano que se interroga sobre cómo actuar y no sobre el por qué, hace de la técnica una ideología, hace coincidir lo verdadero con lo factible, con lo eficiente, con lo útil, sugestiona al ser humano si bien sustrayéndolo de las limitaciones físicas, pero también plagiándole la libertad. “La clave del desarrollo está en una inteligencia capaz de entender la técnica y de captar el significado plenamente humano del quehacer del hombre, según el horizonte de sentido de la persona considerada en la globalidad de su ser…la libertad humana es ella misma sólo cuando responde a esta atracción de la técnica con decisiones que son fruto de la responsabilidad moral” (n. 70). “El desarrollo es imposible sin hombres rectos, sin operadores económicos y agentes políticos que sientan fuertemente en su conciencia la llamada al bien común”. De otro modo “el empresario considera como único criterio de acción el máximo beneficio en la producción; el político, la consolidación del poder; el científico, el resultado de sus descubrimientos (n. 71).
4. La “construcción de la paz” no es sólo un acto técnico de acuerdos y de ayudas económicas, si no un tejido de contactos, intercambios, encuentros, acuerdos, compromisos apoyados sobre “valores fundamentados en la verdad de la vida” (n. 72). Así también respecto de los “los medios de comunicación social”, tan avanzados tecnológicamente, su “sentido y la finalidad…debe buscarse en su fundamento antropológico”, considerado como “ocasión de humanización”. Lo anterior sucede si están centrados “en la promoción de la dignidad de las personas… animados por la caridad…al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad” (n. 73).