Ficha 11 – El
desarrollo necesita subsidiaridad, solidaridad,
colaboración
La providencia de Dios
llena de dones a la comunidad de Israel. También los
demás pueblos están llamados a participar en esta
bendición y a asociarse, como en una sola familia, a Israel en
la alabanza que de toda la tierra sube hacia
Dios.
«Que Dios tenga piedad y
nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, para que en la
tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las
naciones.
¡Que los pueblos te den
gracias, oh Dios, que todos los pueblos te den
gracias!
Que canten de alegría las
naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías
a las naciones de la tierra.
¡Que los pueblos te den
gracias, oh Dios, que todos los pueblos te den
gracias!
La tierra ha dado su fruto: el
Señor, nuestro Dios, nos bendice.
Que Dios nos bendiga, y lo
teman todos los confines de la tierra (Salmo
67)