A. El pensamiento
Ficha 11 – El desarrollo necesita subsidiaridad, solidaridad, colaboración
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Nos encontramos en el cap. V, donde el desarrollo está estrictamente relacionado y visto como dependiente de la “colaboración de la familia humana”. La reflexión tiene en cuenta también la contribución de la religión al desarrollo humano.
1. Es un camino que necesita ser recorrido en la colaboración entre los pueblos “el desarrollo de los pueblos depende sobre todo de que se reconozcan como parte de una sola familia”. Esta constatación sugiere “una profundización crítica y valorativa de la categoría de la relación”. (n. 53).
2. Por ello Benedicto XVI a la luz del misterio revelado de la Trinidad invita a un interpretación profunda del ser humano, en el cual la categoría de relación no es una realidad secundaria, sino que recaba la sustancia del ser de Dios y del ser humano: el Dios “que tiene un rostro humano” es relación de Personas, por lo que el ser humano creado a su imagen, no podrá jamás realizar un auténtico desarrollo si es descuidada esta relacionalidad producto del amor y de la verdad con Dios y con los semejantes (n. 54). Este criterio no siempre es reconocido por ciertas religiones, movimientos espirituales, castas sociales, sectas…(n. 55). Es claro que al religión contribuye al desarrollo “solamente si Dios tiene un lugar en la esfera pública”, más allá del laicismo y el fundamentalismo, en una sana relación de recíproca purificación entre la fe y la razón (n. 56).
3. La solicitada “colaboración fraterna entre creyentes y no creyentes” puede realizarse con el principio de subsidiariedad como “ayuda a la persona, a través de la autonomía de los cuerpos intermedios” (n. 57), en la cual se vinculeel principio de solidaridad. Estos dos principios entre ellos interctuantes poseen un fuerte campo de acción en las “ayudas internacionales al desarrollo”. Ello requiere una profunda revisión del mercado internacional (n. 58).