E. Oración
Ficha 10 – La relación de ser humano con el medio ambiente natural
graphic
Es un himno a Dios creador que trae bien a la luz la creación, la naturaleza, el ser humano como don limpio, bueno, para todos, que hemos de conservar y compartir.
«Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! Estás vestido de esplendor y majestad y te envuelves con un manto de luz.
Tú extendiste el cielo como un toldo. Afirmaste la tierra sobre sus cimientos: ¡no se moverá jamás!
El océano la cubría como un manto, las aguas tapaban las montañas;
Haces brotar fuentes en los valles, y corren sus aguas por las quebradas.
Allí beben los animales del campo, los asnos salvajes apagan su sed.
Desde lo alto riegas las montañas, y la tierra se sacia con el fruto de tus obras.
Haces brotar la hierba para el ganado y las plantas que el hombre cultiva, para sacar de la tierra el pan y el vino que alegra el corazón del hombre, para que él haga brillar su rostro con el aceite y el pan reconforte su corazón.
Mandas la oscuridad, y cae la noche: entonces rondan las fieras de la selva y los cachorros rugen por la presa, pidiendo a Dios su alimento.
Entonces sale el hombre a trabajar, a cumplir su jornada hasta la tarde.
¡Qué variadas son tus obras, Señor!
¡Todo lo hiciste con sabiduría,
la tierra está llena de tus criaturas!
Allí está el mar, grande y dilatado,
donde se agitan, en número incontable,
animales grandes y pequeños.
se la das, y ellos la recogen;
abres tu mano, y quedan saciados.
Cantaré al Señor toda mi vida;
mientras yo exista, celebraré a mi Dios:
¡Bendice al Señor, alma mía! (Del Salmo 104)