Ficha 4 – El
desarrollo del ser humano es
“vocación”
El desarrollo o progreso
del ser humano no es fácil ni está ausente de dolor. El
salmo 23 o del buen pastor afirma la capacidad y la voluntad de
Dios de guiar al hombre, protegiéndolo en el valle oscuro de
la existencia, asegurándole el pan cotidiano y
confortándolo con su bondad y
fidelidad.
«El Señor es mi
pastor, nada me puede faltar. El me hace descansar en verdes
praderas, me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas; me
guía por el recto sendero, por amor de su
Nombre.
Aunque cruce por oscuras
quebradas, no temeré ningún mal, porque tú
estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden
confianza.
Tú preparas ante mí
una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi
copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me
acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa
del Señor, por muy largo tiempo» (Salmo
23)